El PVC: material para fabricación de ventanas y puertas.

El Cloruro de Polivinilo (PVC) es un polímero que se obtiene mediante la combinación química del carbono, hidrógeno y cloro; para ello se utiliza 

petróleo bruto (43%) y sal (57%). Es un material termoplástico que a temperaturas entre los 140 a 205 ºC se reblandece, con lo que se le puede dar forma fácilmente recuperando su consistencia inicial, manteniendo la forma, una vez se enfría.

El PVC es el cloruro de polivinilo no plastificado, empleado en la fabricación de perfiles para ventanas y tuberías rígidas entre otros muchos productos. Añadiendo polímeros plastificantes se obtiene PVC empleado en aquella aplicaciones donde se requiere una material flexible.

Entre los empleos más comunes dados al PVC es la fabricación de tuberías para conducción de agua potable, aguas residuales, puertas, ventanas, fachadas, suelos y techos.

Entre sus principales características  destacan:

  • Es un mal conductor de electricidad y calor.
  • No es atacado por fuentes biológicas (no se pudre).
  • No se ve afectado por la corrosión.
  • Es sumamente liviano (1,45 gr/dm3)
  • Es impermeable.
  • Excelente aislante térmico (para una ventana de PVC de cinco cámaras con acristalamiento doble tendremos una transferencia térmica inferior a 1,5 W/m2)
  • Es resistente a la mayoría de los agentes químicos como lejías, aceite, cal, gases de escape, álcalis, agua de mar, entre otras.
  • Por su baja conductividad no existe puente térmico; ello permite colocar las ventanas directamente en el ladrillo o piedra de la obra sin perder sus propiedades aislantes.
  • El mantenimiento de la carpintería en PVC es muy simple, basta limpiar con agua jabonosa.
  • El PVC empleado en la fabricación de ventanas es ignífugo. Es autoextinguible en ausencia de fuente de llama.

El PVC empleado en la fabricación de ventanas es totalmente reciclable y respetuoso con el medio ambiente. La vida útil de una ventana de PVC supera los 70 años.

Ventanas en uPVC Winbel