Un adecuado nivel de humedad es vital para nuestra salud y confort.

En Galicia y particularmente en las zonas costeras tenemos un clima muy húmedo, siendo más notorio en Otoño e Invierno.

Es importante controlar el porcentaje de humedad relativa en nuestra vivienda para lograr un nivel de confort adecuado y minimizar así el riesgo de contraer enfermedades y molestias respiratorias. Nada es más importante que la salud de nuestros seres queridos.

La humedad provoca el efecto de la "casa fría" haciendo que la sensación térmica esté varios grados por debajo de la temperatura que nos indica el termómetro.

La humedad en el aire.

La humedad del aire se origina por el vapor de agua procedente de la evaporación del agua de ríos, mares, océanos, lagos, plantas y de cualquier ser vivo.

En el aire caliente se acumula más vapor de agua que en el aire  frío.

El aire caliente, más húmedo, tenderá a elevarse. Cuando este aire caliente, con un alto contenido de agua, entra en contacto con una zona fría desprende el vapor de agua sobrante en forma de rocío, esas gotas que vemos aparecer en cristales y perfiles de las ventanas.

Causas del incremento de humedad en la vivienda.

En nuestra vivienda existen diferentes razones por las que se incrementan los niveles de humedad, algunas de ellas son:

  • Ventilación inadecuada.

  • Tender ropa en el interior de la vivienda.

  • Plantas en zonas interiores.

  • Alfombras en la zona de entrada.

  • Mala impermeabilización de paredes y cimientos.

  • Muros en contacto con el terreno provocando la aparición de humedad por capilaridad.

  • Mal sellado de ventanas.

  • Mal sellado de juntas de azulejos en los baños.

  • No utilizar extractores de aire al cocinar.

 

Un exceso de humedad puede ocasionar la aparición de moho, mal olor, incremento de ácaros y con ello un empeoramiento de las reacciones alérgicas.

Paredes y techos se ennegrecen, se deteriora la pintura de paredes en el interior de la vivienda, muebles, puertas y suelos de madera se deforman y deterioran en poco tiempo.

La mayor parte de la humedad que tenemos en casa, que puede llegar a ser de ocho a doce litros de agua por día se origina por el vapor de agua cuando cocinamos, nos lavamos o duchamos, con nuestra transpiración y respiración, el agua en nuestra ropa al llegar de la calle en un día de lluvia.

La humedad relativa

Es el porcentaje de vapor de agua que hay en el aire en proporción al que contendría si estuviera totalmente saturado.

El nivel de humedad relativa aceptable en una vivienda debe estar entre un 30% y 50% y no debería sobrepasar el 60%.

Muchos fabricantes de muebles y ventanas de madera indican como condición de la garantía el no sobrepasar el 60% de humedad relativa en la vivienda.

¿Cómo conocer el porcentaje de humedad relativa en casa?

Mediante un instrumento denominado higrómetro, que podemos adquirir en ferreterías o tiendas de bricolaje. Los hay analógicos a precios muy económicos y están disponibles también modelos digitales más sofisticados a un precio mayor.

Consejos para disminuir la humedad en casa.

    • Airear las habitaciones. Para ello no basta con abrir una ventana. Una buena ventilación requiere que creemos una pequeña corriente que haga fluir el volumen de aire de la vivienda hacia el exterior renovandolo por aire fresco. Hoy en día existen aireadores que van colocados en puertas y ventanas o cajas de persiana y que mantienen un muy pequeño flujo que renueva constantemente el aire de nuestras habitaciones sin apenas incidir en una disminución de la temperatura.
    • Minimizar la generación de humedad.
    • No dejar el suelo del baño mojado después de ducharnos.

    • Pasar la fregona lo más escurrida posible y no abusar en su utilización.

    • Emplear el extractor de aire en la cocina mientras preparamos los alimentos.

    • De ser posible no tender ropa mojada en el interior de casa.

    • No acumular plantas dentro de nuestra vivienda.

    • Dejar una separación entre los muebles y las paredes a fin de que el aire circule por detrás de ellos.

    • Utilizar deshumidificadores o elementos que absorben humedad, en especial en armarios y habitaciones interiores.
    • Disponer de sistemas de extracción forzada de aire en baños y cocina y lavadero y dejarlos en funcionamiento aún después de finalizar el trabajo en dichas áreas.
    • Regular la temperatura de la calefacción. No olvidemos que el aire caliente admite mucho más vapor de agua. Tratar de mantener la temperatura de casa entre 18ºC y 22ºC.